miércoles, 11 de mayo de 2016

Destellos LXXI



 
"Infinitus". Donna Raymond, 2010. Acrílico (30x30). Sinestesia de centros y sentires, de fuegos y aguas.


         Ser sentido como un verso. Ser leído como un beso. En ese cruce habita el destello. La palabra que calma la ansiedad, la palabra que funda conciencia. Periferias que   quieren ser centros. En la diáspora entrópica de la expansión,  el contrapelo de la comprensión: la lucha por saber en tanto infinito por conquistar.

         La aceleración del pensamiento aborta orgasmos: he aquí la escombrera de ideas del futuro.




Vivir hacia afuera
Deshabitar el yo
Hacerlo espejo



Acomodaticidio. Fuera de la zona de confort, por supuesto.




Si la felicidad existe, solo puede estar en la mística de lo cotidiano.



Dejó de ver por desprendimiento de rutina. Ahora solo siente al pairo etéreo de la poesía que siempre quiere ser corazón de la prosa.



Amor omnia vicit
                            vincit
                                      vincet omnia amoR




Actualización del “carpe diem” con coartada budista, con mística de la conciencia plena para hacer aséptico su precio: Mindfulness holístico (fuera de la zona de confort, por supuesto)




Casualidad: causalidad  azarosa.




Lo que queda del día es toda la noche.




Cognición corpórea: la inteligencia múltiple del pensar desde los seis sentidos.


domingo, 24 de abril de 2016

La sombra de la rosa es su nombre



    




              

                                        stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

                                               Final de El nombre de la rosa de Umberto Eco


“Si tu frescura a veces nos sorprende tanto,
dichosa rosa,
es que en ti misma, por dentro,
pétalo contra pétalo, descansas.
Conjunto bien despierto cuyo centro
duerme, mientras se tocan, innumerables,
las ternuras de ese corazón silencioso
que suben hasta la extrema boca”
      
       “La rosas I” de Rainer María Rilke

“El poema.

¡No le toques ya más,
que así es la rosa!”

         Piedra y cielo, Juan Ramón Jiménez



        Se hace la rosa sombra de la caverna platónica. Se hace nombre sin luz para ser y permanecer. Herida de ausencia.  Se hace huida proyectada desde una realidad que la tatúa en superficies. Se hace recuerdo de la rosa que pudo llegar a ser mientras desera en su ser.

         No hay usura en su transubstanciación: ajado su rojo, pervertido su silencio de aroma, apasiona y embriaga en su estela sonora que calla.

         Tres rosas ante el sol de la tarde. Tres cadáveres de belleza cultivada que cautivan en su ramo el tiempo que embocan en su corola,  brizando entre los brazos de sus pétalos la eternidad concentrada que nos regalan.

         Las espigas amortajan la esperanza de perpetuarse. Son columnas vertebrales de una muerte de las que solo las salvará, encarnada, la sombra y la palabra.



lunes, 28 de marzo de 2016

Sinfonía en altura y aria de silencio



                  


        
 Pentagrama mutilado: sobra técnica y arte cuando la mirada sabe oír lo que ve.

         Solo de nube y cielo arpegiados de aire, apenas acompasados por silencios en clave de sol.

         Vuela el paisaje hacia los ojos y se hace anécdota en esa casualidad que es a veces la belleza.

         Escalas mayores en la tonalidad que el cuerpo sabe afinar en primavera. La figura de nube, como una blanca a contratiempo.


 
Marina de Cope (Águilas-Lorca)

sábado, 19 de marzo de 2016

Haikus XXV



 
El descendimiento (h. 1435) de Rogier van der Weyden. Museo del Prado
.

Manos, pies, costado y frente: heridas en que enhebrar la pasión de ser


El Viernes de Dolores abre el himen de la Semana Santa, útero de muerte que ensalza y fertiliza la vida. En el rito repetido habita también la novedad: nacer en cada muerte, almar la idea, sangrar el cuerpo.

Descender de la cruz para ascender es caer hacia arriba. Querer vivir en vuelo sin cruz nos lastra de felicidad.

Pasión por simpatía asertiva, por empatía, por compasión. Amar la resiliencia que nutre el amor.


        
                     Herida abierta.

Hemofilia amorosa.

Pasión perpetua.